Pene: verdades y mentiras

Estándar

La ciencia toma medidas

Hombres insatisfechos con el tamaño de su miembro.

Hay un sector poblacional cada vez más preocupado por el tamaño de los penes: el sector de los investigadores científicos. El prestigioso King’s College, de Londres, dio a conocer “el primer estudio que sistematizó una escala de diez preguntas para discernir quiénes están insatisfechos con el tamaño de su pene”. La reciente publicación de este trabajo causó desazón en otros grupos de científicos, quienes sintieron que sus propias presentaciones eran insignificantes. Sin embargo, se movieron mucho y bien: llegaron a tomar las medidas de miles de miembros, desde la India a Italia pasando por Turquía. Más allá del costado desopilante de estas investigaciones –por ejemplo, el raro maridaje entre pornografía y ciencia para medir el pene erecto–, este interés corresponde a la alarma generada por un submundo sigiloso: el de los miles de hombres que, sin que lo sepan ni sus mejores amigos, buscan cirugías o remedios que cumplan la ilusión de una virilidad garantizada. La Anmat advirtió sobre los graves efectos perjudiciales que pueden tener esas “terapias”.

“Ha habido una asombrosa falta de interés científico en la psicología del tamaño del pene”, sostiene el trabajo de David Veale, Kevan Wylie y otros investigadores del King’s College londinense, publicado en Journal of Sexual Medicine, y señala que “la vergüenza por el tamaño del pene, también conocida como ‘síndrome del pene pequeño’, se encuentra en hombres que, si bien tienen un pene de tamaño normal, experimentan vergüenza por su tamaño. Esta definición no incluye a los hombres que efectivamente tienen un micropene, es decir, un pene de menos de 7,5 centímetros en erección o de menos de 4 centímetros en flaccidez”.

Los investigadores advierten que “los hombres tienden a otorgar al tamaño del pene mucha más importancia que las mujeres” y “en algunos casos la experiencia de vergüenza por el tamaño resulta especialmente relevante: consiste en una experiencia íntima de sentirse no atractivo, no deseable; estos hombres viven con temor a una evaluación negativa, rechazo o humillación por otros: por ejemplo, en un vestuario o con una partenaire sexual. Y responden con ansiedad y evitación. En algunos casos, corresponde el diagnóstico de desorden dismórfico del cuerpo, centrado en los genitales, pero no se sabe cuántos hombres padecen este trastorno”.

El hecho es que “los urólogos y sexólogos reciben frecuentemente hombres que, aun cuando el tamaño de su pene es normal, solicitan procedimientos quirúrgicos para incrementarlo –señala el trabajo–. Otros prefieren buscar soluciones por Internet, en sitios que promueven medicamentos e intervenciones sin ningún control (ver nota “Publicidad engañosa”)”. Mientras tanto, “no existe hasta ahora una medida estandarizada y psicométricamente validada sobre las creencias acerca del tamaño del pene. El objetivo de nuestro estudio fue desarrollar y validar una medición de creencias acerca del tamaño percibido del pene que sea útil para entender la condición y planificar el tratamiento”.

Los investigadores trabajaron con 173 voluntarios –no necesariamente preocupados por el tamaño de su pene– reclutados entre el personal, estudiantes y participantes en otras investigaciones del King’s College, y por intermedio del sitio web Embarra-ssing Bodies. La primera parte del estudio consistió en completar una batería de cuestionarios, que les fueron suministrados on line. Estos cuestionarios incluían “creencias acerca del tamaño del pene” y escalas previamente validadas sobre “ansiedad y depresión”, “fobia social”, “imagen del cuerpo”, “función eréctil”. La segunda parte del estudio “consistió en la medición del tamaño de sus penes” (ver recuadro “Longitudes científicas”).

A partir de todos estos datos, los investigadores diseñaron un cuestionario de diez preguntas, que llamaron BaPS (Beliefs about Penis Size) y que “permite discriminar entre quienes tienen preocupaciones acerca del tamaño y quienes no”.

“El BaPS (ver recuadro ‘Preguntas que…’) mide varias manifestaciones de masculinidad y vergüenza sobre el tamaño del pene –explica el trabajo–. Dos de los ítems miden creencias autoevaluativas, como la de ser ‘anormal’. Tres items describen componentes sociales, por ejemplo si la persona supone que los otros hablarán o reirán de él. Cuatro items anticipan consecuencias, como evitar situaciones donde tendrían que estar desnudos. Y hay dos items que indagan sobre un extremo grado de cohibición, como la creencia en que otros podrían ver el tamaño de su pene aun cuando no está desnudo.”

El texto subraya que “los resultados del BaPS no tienen correlación con el tamaño real del pene. Hay hombres que tienen penes mayores que el promedio, pero están avergonzados de su tamaño, y hombres con penes menores que el promedio para los que el tamaño no es un problema”. Finalmente, “el BaPS puede formar parte del diagnóstico y podría correlacionarse con la frecuencia de conductas de evitación, por ejemplo de situaciones sexuales o de búsquedas de reaseguramiento, como comparar el tamaño del pene con el de otros, o estrategias compensatorias, como el uso de objetos para aumentar el volumen del área genital”.

Si bien el cuestionario todavía no se aplicó a grandes poblaciones, los científicos señalan que, en su muestra, “los que estaban preocupados o disconformes con el tamaño de su pene tenían más probabilidad de ser de más edad, homosexuales o bisexuales. En comparación con los hombres heterosexuales, los homosexuales están en mayor riesgo de disconformidad con su cuerpo; también están expuestos a más oportunidades de comparar su tamaño con el de otros hombres”.

 Por Pedro Lipcovich

Todo lo que querías saber sobre penes y 
no se animaban a informarte…

 

No importa cuán abierta seas con tu novio, hay cosas que incluso el más vomitivo de los hombres no se anima a confesar. Pero esto ha dejado de ser relevante, pues estás a punto de obtener todas las respuestas a las preguntas que siempre quisiste hacerle a tu hombre (y créeme si te digo que algunas van a sorprenderte).
 
Las verdades del pene:
 
· Sólo el 6 por ciento de la población masculina necesita condones extra largos, según los fabricantes de condones. En otras palabras, el 94 por ciento de los hombres miente.
 
· El estudio más aceptado por los médicos urólogos de todo el mundo muestra que el tamaño promedio de un pene erecto es de 12,7 centímetros de largo y 1,2 centímetros de circunferencia. A menos que te encuentres en una sala de chat, donde deberás duplicar estas cifras.
 
· Cerca del 80 por ciento de los hombres americanos se encuentran circuncidados, incluso cuando la Academia Americana de Pediatría sostiene que esto no es médicamente necesario. No se entiende por qué los hombres insisten en cortar algo de lo que siempre están presumiendo.
 
· Es cierto que los hombres pueden tener “bolas azules”. Técnicamente conocido como “congestión prostática”, este dolor testicular es ocasionado por la sangre atrapada. Ya conoces eso de que la única forma de aliviar la condición es un orgasmo. Pues bien, él tiene razón. Pero no vayas tan de prisa, también tienen razón los doctores (que dicen que una ducha tibia o una aspirina terminarán con el problema).
 
 
· Los penes suelen ser de color más oscuro que el resto del cuerpo del que penden. ¿Por qué? Es parte del proceso de maduración sexual, pero también es porque durante la pubertad la naturaleza presenta a los hombres a un amigo especial: la mano derecha. Desde luego, tu piel también se oscurecería si te anduvieras tocando todo el tiempo.
 
· No existe correlación entre el tamaño del pene y el tamaño de los zapatos, de las manos, o de la nariz. Y la mala noticia es incluso peor para las mujeres buscadoras de oro: no existe correlación entre el tamaño del pene y el de la billetera.
 
· La masturbación es saludable. Bueno, no necesariamente. Los especialistas en sexualidad han concluido que eso de “úsalo o lo perderás” es nada más que una excusa para andar tocándose.
 
· Los hombres se quedarán blandos si beben demasiado. ¿Pero cuánto es demasiado? Entre tres o cuatro tragos para un hombre de 67 kilogramos. Después de eso, la única cosa dura que quedará en la casa es el caño de la aspiradora.
 
· Todos los hombres tienen una línea que va desde el pene hacia los testículos y más allá. Es una especie de costura en la cara inferior del pene. Se forma cuando el feto se encuentra en el útero. En las mujeres, esta costura se convierte en los labios interiores de la vagina. En los hombres, la costura encierra la uretra a lo largo del pene.
 
· Nada puede hacer que un pene se agrande, excepto el envejecimiento. Desdichadamente, el tamaño del pene deja de crecer cuando los hombres alcanzan los 20 años aproximadamente.
 
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Acerca de Prof. Graciela Slekis Riffel

Directora de La Academia: centro de formación en oficios, apoyo pedagógico en todas las materias y niveles, y orientación vocacional. Egresada del Instituto de Profesores Artigas, en 1985, en Filosofía. Ganadora de concursos y agradecimientos de CODICEN por trabajos comunitarios. Promotora del desarrollo permanente en la comunidad de Las Piedras y Paso de los Toros, vocacional y humanista, ahora con grupos y páginas en la red.

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